El cuidado del ombligo es una de las primeras ocupaciones de los recién papás. Mientras  el feto está en el vientre de la madre, recibe  sustancias nutritivas y el oxígeno que necesita a través de la placenta, la cual está conectada a la pared interna del útero. A partir de la quinta semana de embarazo aparece en el bebé una abertura de aproximadamente de 50 centímetros por donde sale el cordón umbilical que lo une a dicha placenta.

Después del embarazo y de haber dado a luz, el cordón que ha estado acompañando al feto durante la gestación, pierde su utilidad debido a que el bebé comenzará a alimentarse a través de la boca,  por lo que se corta y se le coloca una pinza para evitar que sangre.

Una vez finalizado este proceso el pequeño muñón que se ha creado se irá secando hasta que el cordón umbilical se desprenda en su totalidad.

Se trata de un proceso natural pero suele generar una gran preocupación entre los padres. ¿Cuánto tarda en caerse? ¿Cómo se debe cuidar? ¿Necesito algún material especial? ¿Qué debo hacer si se infecta? Estas son solo algunas de las preguntas más frecuentes que surgen al enfrentarse a este tema. Vamos a darles respuesta. 

¿Cuánto tarda en cicatrizar el ombligo del bebé?

Son suficientes entre 3 y 5 días para que la herida cicatrice. Cada caso es particular por lo que no hay un plazo igual para todos los bebés. Es posible que el cordón de tu hijo se desprenda al quinto día pero será igual de normal si lo hace en torno al vigésimo. Por lo general, el cordón de los nacidos por cesárea tiende a caerse más tarde.

Solo debemos preocuparnos y consultarlo con el pediatra si pasado más de un mes el cordón sigue sin desprenderse pues podríamos encontrarnos ante  una anomalía en el obligo del recién nacido.

Cómo cuidar el ombligo de un recién nacido

  • Lo más importante es mantenerlo limpio y seco.
  • Con el fin de que el muñón no esté en contacto con la orina y que quede expuesto al aire puedes doblar  la parte de arriba del pañal hacia abajo o, en su defecto, compra pañales especiales  para recién nacidos.
  • No es necesario limpiar diariamente la base del muñón umbilical con algodón mojado en alcohol.
  • Aunque parezca que el muñón está a punto de caerse no trates de quitárselo o podría infectarse.

Realmente el ombligo de tu bebé no necesita de cuidados especiales. Cada vez son más los investigadores que afirman que los cordones umbilicales que no reciben ningún tratamiento cicatrizan más rápido y con menos probabilidad de infección que los que son rociados con alcohol.

Cuándo acudir al pediatra si tienes dudas sobre el ombligo del bebé

Te recomendamos consultar al pediatra o dejarla a través de nuestra web si:

  • Fiebre, mal olor, enrojecimiento o supuración pueden ser síntomas de una infección.
  • Aparición de un bultito blando en el ombligo. Si el bulto es pequeño, suele desaparecer por sí solo. Aún así te recomendamos que sea tu pediatra quien lo valores pues puede deberse a una hernia umbilical.
  • Si ves un bulto rosado y húmedo una vez que se ha desprendido el cordón. Si se trata de un granuloma, el pediatra debe prescribir el tratamiento más adecuado.
  • Sangrado abundante. No has de preocuparte si aparecen unas gotitas de sangre al caerse el cordón. En caso de que sea más abundante el sangrado debes consultarlo con el pediatra ya que puede deberse a un traumatismo, a una mala ligadura o a alteraciones 
de la coagulación. Para evitar que esto ocurra, recuerda que es importante tener las manos limpias cuando bañes y cambies al bebé. A la hora de ducharle o lavar la zona, si es que se ha ensuciado con orina o materia fecal,  hazlo con una esponja mojada con agua tibia, no le sumerjas del todo en agua. 

Y tranquila, las infecciones no son muy comunes. Aun así si tienes alguna duda recuerda que puedes informarte en nuestra web y recibir ayuda de nuestro equipo de pediatras a distancia ¡las 24 horas del día!