¿Tu hijo tiene fiebre, está inusualmente cansado, sufre dolor de cabeza y han empezado a aparecerle manchas rojizas acompañadas de un intenso picor? No te alarmes pero quizá te encuentres ante un caso de varicela, una de las enfermedades de más alta incidencia en edades tempranas (más del 90% de la población padece la varicela antes de los 15 años de edad).

Hoy en Tupediatra24horas te contaremos todo lo que debes saber sobre esta contagiosa enfermedad. Toma nota.

¿Es varicela?

En la mayoría de los casos el niño no presentará síntomas evidentes antes de que se produzca el brote de la enfermedad. Serán pasados los 10 o los 21 días después de la infección cuando comience la fiebre moderada (de 37,7º C a 38,8º C), el cansancio, el dolor de cabeza y falta de apetito típicos de la enfermedad.

Sin duda el síntoma más característico es la aparición por todo el cuerpo de manchas rojizas y planas, que con el tiempo pasan a convertirse en ampollas o vesículas acompañadas de un gran picor.

Un niño sano puede llegar a desarrollar hasta 500 lesiones dérmicas, acompañadas en muchos casos de llagas en la boca, los párpados, el recto, la vagina y las vías respiratorias.

Pasadas una media de dos semanas los granitos terminan por romperse y crear costras que se desprenderás y terminarán por desaparecer.

Puesto que la enfermedad tiene un patrón estacional, es durante el invierno y el principio de la primavera cuando más probabilidad habrá de que tu hijo sufra esta epidemia.

¿Es peligrosa?

Aunque es muy contagiosa se trata, por lo general, de una enfermedad benigna.

Solo has de empezar a preocuparte si tu pequeño tiene menos de 1 año, si estás embarazada, o si el enfermo supera los 15 años.

Hablamos de varicela leve cuando el paciente presenta menos de 50 lesiones cutáneas. Moderada si tiene entre 50 y 500 ampollas en su cuerpo. Se considerará grave cuando supera este número aunque, en cualquiera de los casos, no será necesario hospitalizar al menor.

¿Cómo se contagia la varicela?

Como ya hemos dicho, el virus se transmite de persona a persona con gran facilidad. Para ello basta con que unas gotitas de saliva expulsadas al hablar, toser o estornudar, entren en contacto directo por vía aérea con una lesión cutánea.

Es en las primeras etapas del sarpullido cuando la enfermedad es más contagiosa.

Seguro que has oído más de una vez que la varicela no suele pasarse dos veces en la vida (solo entre un 10% y un 20% de la población vuelve  a padecerla), esto se debe a que tras la primera infección el cuerpo del paciente produce una respuesta inmunitaria pero el virus permanece en estado latente.

¿Puede prevenirse la varicela?

Si, existen dos vacunas para prevenir la varicela. La primera destinada a la total inmunización de los adultos y adolescentes sanos mayores de 13 años y la segunda para los menores de 13, aunque es preferible que el niño desarrolle la enfermedad en los primeros años de su vida para que sea su cuerpo quien forme sus propios anticuerpos.

Una vez que el enfermo se ha contagiado no existe ningún tratamiento curativo, pero se pueden aminorar los síntomas mediante medicamentos antitérmicos, antivíricos específicos y antihistamínicos para el picor.

Algunos consejos para que el niño no sufra mucho con la varicela

Por último te dejamos unos pequeños consejos que ayudarán a tu pequeño a pasar por esta molesta enfermedad.

  • Procura mantener la piel del niño limpia.
  • Utiliza productos que alivian el picor como el jabón de avena o loción de calamina.
  • No dejes que tu hijo se rasque la piel si no quieres que le queden señales o cicatrices.
  • Ponle ropa amplia y de algodón que no se pegue a su piel ni le haga sudar.

¿Tienes más dudas? No lo pienses dos veces y deja tu consulta a nuestro equipo de pediatras expertos.

 

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