Bueno, tal vez nos hemos pasado un poco con el título, pero hoy queremos hablar del ruido blanco y de cómo se puede utilizar para favorecer que tu bebé concilie el sueño. Cada bebés es diferente y también hay épocas en las que a los niños les cuesta dormir más, y niños que duermen mejor y peor, nos hacemos cargo, pero el ruido blanco funciona y muy bien hasta con los ejemplares más complicados.

El sueño de nuestros bebés es un asunto peliagudo. Todos necesitamos descansar y descansar bien, y eso a veces solamente es posible cuando tu bebé también duerme bien. Esto es algo que se lleva estudiando durante años, más aún, durante siglos y como probablemente sabrás hay una clara polarización entre dos escuelas diferentes en cuanto a las técnicas y procedimientos para conseguir que tu bebé se duerma.

Nosotros no creemos necesario entrar en ese debate, ya que creemos que cada madre lo hace lo mejor que puede y que sabe, y que según la etapa de crecimiento del niño sus ciclos de sueño (y hambre) van cambiando, por lo que si tu recién nacido duerme muy bien, no cantes victoria todavía porque puede que a los cinco meses la cosa cambie radicalmente.

Hay muchos elementos que pueden alterar el sueño del bebé, incluido el propio sueño (están tan cansados que no son capaces de dormirse y se desesperan), el hambre, sobre todo si están empezando con la alimentación complementaria y aún no le has pillado el truco del todo, la temperatura, y un largo etcétera que a veces se nos puede escapar: está incómodo, tiene un gas, le duele algo, …

¿Ruido blanco?

Lo que sí hemos probado y funciona en muchos casos es el ruido blanco. Se trata de una señal de ruido que contiene todas las frecuencias de sonido, y todas ellas muestran la misma potencia. Dentro de sus muchas aplicaciones se ha descubierto que el ruido blanco de baja intensidad puede favorecer la relajación y el sueño, ya que enmascara el resto de ruidos, además de que estos estímulos tienen una acción sobre la activación de la corteza cerebral.

Es este mismo proceso el que favorece que los bebés se duerman más fácilmente en el coche o con ruidos como el del secador. También es efectivo porque les recuerda a lo que escuchaban cuando estaban en el útero materno y eso es muy reconfortante, sobre todo para los más pequeños. El ruido blanco reduce el estrés en los bebés y les ayuda a llorar menos.

Hay quien dice que el ruido blanco puede ser perjudicial para los oídos del bebé, pero a los decibelios correctos no tiene por qué ser perjudicial.

Una vez más, internet es nuestra amiga, y podemos encontrar muchas listas de reproducción gratuitas que emiten este ruido que puede que nos salve de más de una noche de insomnio. También hay aplicaciones para móviles que nos pueden sacar de algún apurillo en cualquier momento.

Si aún no has probado con el ruido blanco, te animamos a que lo hagas y nos cuentes tu experiencia. Ante todo mucha paciencia y ¡suerte!