Cómo sobrevivir sin demasiado estrés a tus primeros días de maternidad

Si todo ha ido bien, después de tus cuarenta (¡o cuarenta y una!) semanas de gestación tendrás a tu bebé en brazos. Tras un parto y los miles de procesos hormonales que están teniendo lugar en tu cuerpo, es normal que estés muy cansada, pero parezcas radiante y sobre todo si es la primera vez, hecha un mar de dudas.

Tener estos días a un recién nacido y a su madre primeriza cerca me hace recordar esos días y las muchas dudas y miedos que me atenazaban en la habitación de la maternidad durante los escasos minutos en los que me quedaba sola, sobre todo relacionadas con la lactancia.

Así empezamos en Criando24horas, con un post sobre las miles de preguntas que te hacen cuando tienes un recién nacido. Esto añadido a las que se hace uno mismo, a veces te encuentras que estás hecha un lío y ya no sabes qué hacer y qué no hacer.

Durante los últimos años las políticas de los hospitales han cambiado mucho respecto a los partos, orientadas a conseguir una correcta instauración de la lactancia materna y del apego de los padres con el bebé. Hoy en día es común que, si todo ha ido bien, tras el parto se deje a los padres solos con el recién nacido un par de horas para iniciar ese vínculo de apego, el famoso momento de piel con piel, que también contribuye a mejorar la lactancia materna.

La lactancia materna debe ser una opción de la madre, y si bien es lo más recomendado por pediatras ya que tiene numerosos beneficios sobre el bebé, y también sobre la madre, siempre debemos recordar que dar el pecho a un bebé o no, es decisión exclusiva de la madre y del bebé.

¿Cuándo me va a subir la leche?

Dicho esto, volvemos a los dos o tres días de después del parto, cuando comienzan las visitas de los familiares y amigos más cercanos (a veces uno nunca sabe donde cortar, y otras se queda corto…) y la madre, recién parida está empezando a conocer a su bebé. Agotada y emocionada, la preocupación de la madre suele ser: ¿cuándo me va a subir la leche?

Durante los primeros días el cuerpo de la madre produce calostro, un líquido amarillento que tiene una alta concentración en proteínas y sales minerales y baja concentración en lactosa. El calostro no es tan abundante como la leche y durante las primeras 72 horas (promedio que tarda en subir la leche) la preocupación es si estarás alimentando correctamente al bebé y si tu leche no es suficiente. Son unos días complicados y se puede pasar un poco mal con este tema. Siempre hay una madre o una abuela que cuenta historias espeluznantes que te recomendamos que no escuches. A veces la subida no es tan evidente y parece que el bebé no come, pero si mancha los pañales, tranquila, está todo bien.

Tu bebé estará bien, su pequeño cuerpecito tiene lo suficiente para salir adelante con el calostro hasta que a tí te suba la leche, y sí, tu leche es y será suficiente y lo mejor que le puedes dar a tu bebé recién nacido. Para cualquier otra duda sobre su bienestar o su salud aquí estamos.

A demanda es a demanda

Lo fundamental es concentrarse en instaurar correctamente la lactancia. Para esto es importante que te pongas al bebé en el pecho cada vez que llore o se chupe los puños, eso quiere decir que tiene hambre, tal y como suelen indicar los médicos y matronas.

Te preguntarán más de una vez “pero, ¿otra vez le estás dando el pecho?” Sí. A demanda es a demanda, y le debes ofrecer tantas veces como creas que sea necesario. Esto estimulará tu producción de leche y ayudará a que se ajuste a las necesidades exclusivas de tu bebé. A veces duele y mucho, pero es mejor seguir.

Así que no te preocupes, lo estás haciendo muy bien y lo vas a hacer muy bien. Lo importante es que hagas lo que consideres oportuno, lo cual no es muy fácil, porque siempre habrá otras personas que te intentarán aconsejar e ilustrar con sus experiencias. La madre sabe qué es lo mejor para su bebé y así has de hacer, lo que te haga sentir mejor.

¡Buena suerte y buen viaje!

¡Estamos deseando que nos contéis vuestras experiencias!

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