Es tarea de los padres ayudar a sus hijos a desarrollar buenos hábitos de sueño desde edades tempranas y es una de las consultas más frecuentes en pediatría: ¿mi hijo duerme lo sufienciente? ¿cómo conseguir que no se despierte tanto por la noche?

El sueño es imprescindible para el adecuado crecimiento físico y desarrollo neurológico y emocional del niño. Sentirse alerta, tener buena memoria y comportarse mejor son solo algunos de los actos que se relacionan con un correcto descanso. Está científicamente comprobado que aquellos niños que duermen un número adecuado de horas tienden a ser menos propensos a problemas de comportamiento e irritabilidad.

Son muchas las dudas que surgen en los padres respecto a este tema ¿Cómo crear este hábito? ¿Qué hacer si mi bebé se despierta habitualmente por la noche? ¿Estoy haciendo algo mal? No te preocupes, desde Tupediatra24horas daremos respuesta a todos estos interrogantes.

La edad juega un papel importante
No necesita dormir el mismo número de horas un recién nacido que un niño de doce años. Por lo general el número adecuado de horas dependiendo de la edad (siestas incluidas) se corresponde con:

• Recién nacidos: 16 horas.
• Bebés de 3 a 12 meses: 15 horas.
• Niños de 1 a 2 años: 14 horas.
• De 2 a 5 años: 13 horas.
• 5 a 9 años: 10 horas.
• De 14 a 18 años: 9 horas.

Además de por el número de horas que necesita, la edad juega un papel importante a la hora de determinar el tipo de sueño del niño. Por lo general el recién nacido se despierta cada 3 horas aproximadamente debido a los horarios en la alimentación. A los 3 meses, ya puede desaparecer el despertar nocturno y dormir 5-6 horas seguidas y es a partir de los 9 meses cuando muchos de los niños empiezan a dormir toda la noche sin despertarse.

Cómo crear buenos hábitos de sueño en los más pequeños

Aunque cada caso es particular, podemos decir que es a partir de los 6 meses cuando el niño empieza a ser consciente de su entorno y por lo tanto es el momento de generar en él hábitos tan importantes como el de comer o dormir.

El niño configura un hábito cuando empieza a asociar una acción con unos elementos externos. Deberá, por tanto, aprender a iniciar el sueño solo. Los padres pueden ayudarle a que asocie el acto de dormir con su cama, un osito de peluche o un chupete, por ejemplo (elementos externos).

Lo ideal es establecer una rutina antes de ir a dormir. Luces bajas, música suave, lectura de un cuento… en definitiva, algo que le permita al niño ir asociando ese estímulo con la hora de ir a la cama.

Motivos frecuentes por los que suelen despertarse los niños

Son muchos los motivos que pueden llevar a que tu hijo se despierte, los más comunes son:

Pesadillas. Se producen en las últimas horas de sueño. Suelen desaparecer cuando el niño crece.
Terrores nocturnos. Son comunes en los menores de 3 años. Originan sentimientos de miedo, terror, angustia o ansiedad… Si son habituales, es recomendable consultarlo con tu pediatra.
Insomnio. Suele estar producido por malos hábitos del sueño y se refiere a la dificultad para mantener o conciliar el sueño.
Sonambulismo. Normalmente se da en casos donde los niños tienen familiares con antecedentes del mismo trastorno. No debemos preocuparnos si es leve y desaparece con la edad pero has de comentarlo con vuestros médicos.
Ronquidos. Suelen aparecer debido a la apnea obstructiva del sueño, es importante que en estos casos consultes con un pediatra.

bebe durmiendo¿Qué errores podrías estar cometiendo? Algunos consejos de pediatras

Anteriormente hemos hablado de causas por las que de forma natural puede llegar a despertarse tu hijo pero, en ocasiones, somos nosotros mismos, los adultos, los que sin darnos cuenta interrumpimos su descanso. Por ello, si ves que tu hijo se mueve en la cuna o la cama a la vez que emite sonidos como gemidos pero tiene los ojos cerrados, no temas, está soñando. Igualmente pasa si bosteza o se estira, lo más normal es que haya terminado un ciclo de sueño y vaya a iniciar otro.

En estas dos situaciones nuestra recomendación es que no hagas nada, de lo contrario lo más probable es que lo despiertes y por tanto interrumpas su sueño.

Asimismo, te dejamos una serie de consejos que pueden ayudar a que el pequeño de la casa descanse mejor:

• Saca la cuna de tu habitación antes de los seis meses.
• No duermas al niño con el biberón cada vez que se despierte o inquiete pues solo logrará llenar su vejiga incomodándolo y haciendo que se despierte con más frecuencia.
• No conviene que las siestas duren más de dos horas.
• No es conveniente que en la cuna del niño haya demasiados estímulos ya que eso hará que se distraiga con ellos.

Y. como siempre, si aún tienes dudas al respecto, no olvides que el mejor consejo te lo da el médico experto en niños y su crianza. Ponte en contacto con nuestro equipo médico en Tupediatra24horas y recibe ayuda las 24 horas del día.