Si tu hijo tiene dolor de garganta acompañado de sarpullidos, puede que esté sufriendo un caso de fiebre escarlatina.

La escarlatina, o fiebre escarlata, es una infección bacteriana provocada por estreptococos (Streptococcus) del grupo A, los cuales generan una toxina que causa la erupción rojiza característica de esta enfermedad.

¿Quieres saber más sobre esta dolencia? Hoy en Tupediatra24horas te damos toda la información que necesitas conocer.

¿Cuáles son sus síntomas?

Sin duda el sarpullido es el síntoma más característico de la escarlatina. Suele aparecer en el cuello y la cara con la apariencia de una quemadura solar que pica. Según avanza la enfermedad estos sarpullidos se extienden al pecho y a la espalda hasta que terminan por invadir todo el cuerpo. Serán pasados los 4 o 6 días cuando comiencen a desaparecer las marcas, aunque el proceso de descamación puede llegar a durar hasta 6 semanas.

La fiebre elevada es otro de los síntomas que acompaña a la escarlatina y suele preceder en 12 o 48 horas a la aparición del sarpullido.

Las amígdalas del pequeño también pueden verse afectadas así como el color de la lengua que pasará a ser blanquecino con pequeños puntos rojos.

Algunos niños pueden tener otros síntomas como ganas de vomitar, escalofríos, dolor de cabeza, malestar en el estómago y dolor de la musculatura.

¿La escarlatina es contagiosa?

Aunque el sarpullido en sí no es contagioso, basta con haber estado en contacto directo con una persona con escarlatina para contraer la enfermedad, pues es fácil infectarse con las bacterias que la provocan. En la mayoría de los casos es en las escuelas donde los niños contraen la enfermedad.

A partir de las 24 horas de iniciado el tratamiento con los antibióticos, tu pequeño dejará de ser contagioso por lo que podrá volver a hacer vida normal e ir a la escuela sin el peligro de contagiar a sus compañeros de clase.

Si quieres evitar la propagación de la infección no olvides lavarte bien las manos con agua tibia y jabón, no compartir vasos ni cubiertos con el niño y procura que tu hijo se tape la boca al estornudar con la curva del codo.

¿Puedo hacer algo para prevenir la fiebre escarlatina?

Hay poco que puedas hacer para impedir que tus hijos contraigan la fiebre escarlatina salvo evitar el contacto directo con otros niños o  personas mayores que estén infectadas de la enfermedad.

No has de preocuparte ya que se trata de una dolencia leve, aunque te aconsejamos que acudas al pediatra en caso de que detectes  alguno de sus síntomas en tu pequeño. Será  éste quien realice las pruebas oportunas y detecte si es una infección estreptocócica o no.

Si el resultad el positivo el médico le recetará antibióticos con el fin de eliminar los síntomas más rápido, prevenir problemas de salud graves y reducir el contagio a otras personas. En cualquier caso, nunca es aconsejable recurrir a la automedicación, consulta siempre al pediatra antes de dar medicamentos a tus hijos.

¿Cómo puedo paliar los síntomas?

Te aconsejamos que uses cremas sin perfume para aliviar la piel del pequeño y le des baños con agua tibia y avena para reducir su malestar.

Puedes intentar calmar el dolor de garganta dando a tu hijo bebidas frías con una pajita, helados o tés descafeinados no demasiados calientes, si ya tiene introducidos estos alimentos en su dieta.

Si completas el tratamiento, tu hijo empezará a encontrarse mucho mejor pasadas las 48 horas.

¿Has observado síntomas similares a los descritos alguna vez en tus hijos? Acude a tu pediatra o déjanos tu consulta y el equipo de Tupediatra24horas te  ayudará vía online, estés donde estés.

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