En niños por debajo de seis meses y hasta los 3 años, surgen muchas dudas respecto a la fiebre y su tratamiento. Ante los primeros síntomas de subida de temperatura corporal de los más pequeños, los padres y la familia comienzan a cuestionarse qué hacer en cada caso y cómo actuar. De hecho, una de las primeras preguntas gira en torno a cuándo realmente se habla de fiebre y en qué casos hablamos simplemente de febrícula. Y ¿qué hacer en cada caso?

Antes de actuar con inseguridad, es recomendable que consultes a tu pediatra. En Tupediatra24horas te aconsejamos a través de nuestro servicio de pediatría online para que no tengas que desplazarte ni salir de casa, que en este caso facilitará las cosas y te aportará tranquilidad.

En caso de no tener claro el origen de la fiebre, el primer paso es comprobar la fiebre, no tener al niño muy abrigado, quitarle prendas en caso de que lo esté y dejar pasar un cuarto de hora aproximadamente para hacer una nueva medición y comprobar que la temperatura alta se mantiene.

La fiebre supone entre el 25 y el 30% de las consultas infantiles en urgencia.

¿Fiebre o febrícula?

Se habla de fiebre cuando:

  • La temperatura axilar mayor o igual a 38 grados.
  • La temperatura rectal es mayor o igual a 38,5.
  • En bebés de menos de un mes, se considera fiebre cuando la temperatura rectal es mayor de 38 grados.
  • Hablamos de febrícula cuando la temperatura axilar oscila entre 37 y 38 grados.

Consideraciones sobre la fiebre en los niños

  • Salvo excepciones, la fiebre es consecuencia de infección, y su duración suele ser menor de una semana. Si ves síntomas extraños o que  no remite, acude a urgencias o a tu médico pediatra.
  • No te alarmes si tu hijo vuelve a tener fiebre. Se considera dentro de la normalidad que hasta los 5 años un niño pueda tener entre 4 y 5 episodios de fiebre al año. Principalmente concentrados en los meses de invierno.
  • La variación de la temperatura normal dependerá de cada persona o del momento del día. A las 6 de la mañana la temperatura está más baja y a las 18 horas alcanza su valor más alto.
  • En el caso de bebés, la medida de temperatura por el recto es el mejor indicador.
  • Intenta que el niño beba agua, en la medida de lo posible o que esté convenientemente hidratado.
  • La fiebre en sí no es mala, es la señal de una patología o situación que debe ser identificada y tratada por un médico o pediatra.

Si tienes dudas sobre si tu termómetro es el adecuado o cuál es el más indicado para bebés, lee nuestro artículo sobre cómo elegir termómetro. Es importante saber escoger en función de la edad, colaboración y personalidad de quien se va a medir la temperatura, pero lo fundamental es saber utilizar estos termómetros para escoger el idóneo y obtener una lectura fiable.

En caso de duda, deja ahora tu consulta a nuestro equipo de pediatras.

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