Sí. Hoy vamos a hablar de cacas. Ese tema que puede dar para hablar durante horas sobre su frecuencia, colores, texturas e incluso olores. Desde las adorables deposiciones de los lactantes hasta el carácter pestilente de las cacas de los niños que empiezan con los sólidos, el tema de las cacas en los bebés puede ser tan apasionante como tedioso, según quien lo escuche. Pero, ¿cuándo y por qué debemos preocuparnos?

cacas

La actividad intestinal de nuestros hijos parece ser un tema mayor. Incluso es frecuente que cuando las abuelas cambian el pañal de su querido nieto invitan a sus padres si están por ahí a que chequeen la calidad de la deposición antes de deshacerse de él. Desde el cambiador se escuchan frases del tipo: ¡qué caca más buena has hecho!, ¡qué buen pastel!, o interjecciones similares celebrando el regalo que nos ha dejado nuestro pequeño.

Los primeros meses del bebé suele ser un tema de incertidumbre, ya que en cuanto la caca cambia de color, o de frecuencia, o directamente no hay, nos solemos preocupar. Hay hasta casos de envíos de fotos de pañales para valorar si se trata de un tema preocupante o estamos ante una deposición normal. En caso de incertidumbre o alarma, desde Tupediatra24horas, os recomendamos consultar a un profesional.

Este divertido post del blog 39 semanas y… ilustra a la perfección los diferentes materiales que podemos encontrar en el pañal de nuestro bebé.

Todos estos resultados son normales según el tipo de alimentación del bebé. A veces nos alarmamos cuando el bebé hace una caca verde (¡la verdad es que hay veces que las tonalidades asustan!), pero esto suele suceder con la dentición y por lo general no deberíamos preocuparnos.

cacas

En ocasiones puede pasar que un lactante con leche materna no haga caca un día o incluso durante varios días. Esto también es normal. Un bebé está estreñido cuando le cuesta hacer caca y/o sus cacas son muy duras o secas. Es normal que cuando empiezas a introducir la alimentación complementaria haya un poco de estreñimiento, y a veces el niño -y los padres- lo pasamos mal. Hay muchos tratamientos contra el bebé estreñido, pero la mejor prevención es hidratar bien a tu bebé con agua, si ya tiene la edad, o con el pecho.

La presencia de sangre en las heces puede deberse a que el bebé ha ingerido un poco de sangre del pezón de la madre, aunque si la madre no presenta heridas, es recomendable consultar al pediatra. Otros motivos de preocupación serán las deposiciones muy líquidas y frecuentes – diarrea- o de color blanco o muy claro. En cualquier caso y ante la más mínima duda, siempre es buena idea consultar a un profesional.